volver al índice del Democracia Obrera Suplemento 24 de mayo 2011

Los combates revolucionarios de la clase obrera y los explotados del Norte de África y Medio Oriente han penetrado en el Estado Español. Las masas proclaman en la Plaza del Sol:
“Nuestros sueños no caben en vuestras urnas” “Nos habéis quitado demasiado, ahora queremos todo” “¡El capitalismo no se reforma, se destruye!”

¡Somos todos ciudadanos de la “Republica de los Indignados”!

¡Viva la unidad de la clase obrera europea y mundial!
¡Huelga general revolucionaria europea ya!

¡Abajo la Monarquía, el verdadero comando en jefe del capital financiero español!
¡Hay que expropiar a los expropiadores!

La juventud explotada y los obreros inmigrantes son el corazón de la irrupción de masas “¡Inmigrantes, vosotros sois el mar de Madrid!”
¡La revolución de los obreros y explotados del Magreb y Medio Oriente debe triunfar en el corazón de las potencias imperialistas!

Publicamos a continuación una carta del SCI al grupo Germinal de España quienes nos enviaron su volante ante los acontecimientos de la Plaza del Sol en Madrid

Los combates revolucionarios de la clase obrera y los explotados del Norte de África y Medio Oriente han penetrado en el Estado Español. Las masas proclaman:

"Nuestros sueños no caben en vuestras urnas", "Nos habéis quitado demasiado, ahora queremos todo", "¡El capitalismo no se reforma, se destruye!"

¡Somos todos ciudadanos de la "Republica de los Indignados"!

22/5/2011

Camaradas de Germinal – Núcleo En Defensa del Marxismo del Estado Español:

He­mos leí­do vues­tro vo­lan­te del 21/5 que lle­gó a nues­tra ca­si­lla de email. Nos pa­re­ce un im­por­tan­te y va­lien­te pa­so ade­lan­te, que de­mues­tra que es­tán li­ga­dos a uno de los pro­ce­sos más avan­za­dos de irrup­ción de las ma­sas en Eu­ro­pa, con­ta­gia­do por los enor­mes pro­ce­sos de re­vo­lu­cio­nes obre­ras y so­cia­lis­tas que han co­men­za­do en to­do el Nor­te de Áfri­ca y Me­dio Orien­te por el pan con­tra las au­to­cra­cias con­tra­rre­vo­lu­cio­na­rias. tan reac­cio­na­rias, oli­gár­qui­cas y an­tio­bre­ras co­mo la mo­nar­quía es­pa­ño­la. Es­ta úl­ti­ma ha sos­te­ni­do du­ran­te dé­ca­das a los Ben Ali, a los Mu­ba­rak, etc y ha com­par­ti­do con los pi­ra­tas im­pe­ria­lis­tas yan­quis la in­va­sión a Irak, Af­ga­nis­tán, etc.
Ya la cla­se obre­ra del Es­ta­do Es­pa­ñol en el 2004 pu­so un ja­lón en su lu­cha an­tiim­pe­ria­lis­ta, lue­go de los aten­ta­dos de Ato­cha, con su de­nun­cia de “Us­te­des ha­cen la gue­rra y no­so­tros po­ne­mos los muer­tos”.
Des­de ya, va­ya to­da nues­tra so­li­da­ri­dad con vues­tro com­ba­te. Es­pe­ra­mos ver­nos pron­to, pa­ra com­ba­tir co­do a co­do en las pla­zas y fá­bri­cas del Es­ta­do Es­pa­ñol.

¡Que mue­ra la mo­nar­quía, el ver­da­de­ro co­man­do en je­fe del ca­pi­tal fi­nan­cie­ro es­pa­ñol!
¡Bas­ta de bu­ro­cra­cias sin­di­ca­les, que en el Pac­to de la Mon­cloa so­me­ten a la cla­se obre­ra a los ex­plo­ta­do­res!
Aho­ra, co­mo en el Ma­yo Fran­cés, des­de las pla­zas y las asam­bleas, bus­que­mos a los obre­ros de las fá­bri­cas, arran­cán­do­se­los a las bu­ro­cra­cias de los sin­di­ca­tos, que son ver­da­de­ros guar­dia­cár­ce­les que le atan las ma­nos al pro­le­ta­ria­do pa­ra no lu­char.
¡Por co­mi­tés de Fá­bri­ca -co­mo us­te­des lla­man- pa­ra en­ca­be­zar las asam­bleas en to­da Es­pa­ña! ¡La cla­se obre­ra, li­be­ra­da de los trai­do­res de la bu­ro­cra­cia, con sus fi­las uni­fi­ca­das, con los mi­llo­nes que no co­bran su suel­do, con los mi­llo­nes de de­so­cu­pa­dos y la ju­ven­tud que no tie­ne fu­tu­ro, ten­drán la fuer­za pa­ra pa­ra­li­zar la pro­duc­ción y ata­car a los ca­pi­ta­lis­tas a don­de les due­le: en su pro­pie­dad, en sus ga­nan­cias, y ba­rrer al ré­gi­men in­fa­me de la mo­nar­quía y el es­ta­do de los im­pe­ria­lis­tas es­pa­ño­les!
La “Re­pú­bli­ca de los In­dig­na­dos” ha pues­to una mo­ción pa­ra to­da la cla­se obre­ra eu­ro­pea y mun­dial: “¡Nos ha­béis sa­ca­do mu­cho y aho­ra que­re­mos to­do!”.
Ha lle­ga­do la ho­ra de “to­do”, que no es otra co­sa que la lu­cha por el po­der de la cla­se obre­ra y los ex­plo­ta­dos, pa­ra que ha­ya tra­ba­jo dig­no, sa­lud, edu­ca­ción y vi­vien­da pa­ra to­dos.

Sa­lu­da­mos vues­tro va­lien­te com­ba­te con­tra la mo­nar­quía es­pa­ño­la y con­tra las di­rec­cio­nes re­for­mis­tas so­cial­cho­vi­nis­tas, sir­vien­tes de la mo­nar­quía, sos­te­ne­do­res del Pac­to de la Mon­cloa, que han uti­li­za­do las enor­mes ener­gías de la cla­se obre­ra eu­ro­pea -y del Es­ta­do Es­pa­ñol en par­ti­cu­lar- pa­ra im­po­ner lu­chas de des­gas­te y de pre­sión exi­gien­do la “rec­ti­fi­ca­ción del ajus­te”. Es­to equi­va­le a pe­dir­le al zo­rro que no se co­ma a las ga­lli­nas. Así des­va­ne­cie­ron y di­sol­vie­ron el enor­me es­fuer­zo de ma­sas y el em­pe­ño que pu­so la cla­se obre­ra de to­do el Es­ta­do Es­pa­ñol en su huel­ga ge­ne­ral de sep­tiem­bre de 2010.
Es­ta vez son los de­so­cu­pa­dos, las ca­pas más ex­plo­ta­das de la cla­se obre­ra, los que to­man la van­guar­dia de la mis­ma y en­ca­be­zan el com­ba­te. Ellos son los en­car­ga­dos de unir a to­da la cla­se obre­ra. El pro­gra­ma pa­ra ello ya ha si­do pues­to co­mo mo­ción en la “Re­pú­bli­ca de los In­dig­na­dos”.
Es­ta­mos con vues­tra lu­cha. Cuen­ten con nues­tra so­li­da­ri­dad. Ten­gan pre­sen­te que más tem­pra­no que tar­de es­ta­re­mos en la Pla­za del Sol o en al­gu­na pla­za de Va­len­cia com­ba­tien­do co­do a co­do, pa­ra que lle­ve­mos jun­tos la ma­rea del com­ba­te que des­de el Nor­te de Áfri­ca y Me­dio Orien­te ha pues­to la mo­ción de “¡Uni­dad in­ter­na­cio­nal de la cla­se obre­ra en su com­ba­te!”
Co­mo di­ce la “Re­pú­bli­ca de los In­dig­na­dos”: ¡Hay que com­ba­tir co­mo en Is­lan­dia, Gre­cia, Egip­to y Tú­nez!

Sa­lu­da­mos vues­tro lla­ma­do a acu­dir ma­si­va­men­te a las pla­zas pa­ra con­for­mar una tu­pi­da red de asam­bleas en to­dos los ba­rrios obre­ros, en los cen­tros de tra­ba­jo y de es­tu­dio, pa­ra ex­ten­der el mo­vi­mien­to; cen­tra­li­zar las ac­cio­nes me­dian­te co­mi­tés de de­le­ga­dos ele­gi­dos en esas asam­bleas y re­vo­ca­bles en to­do mo­men­to.
¡Vi­va la lu­cha por coor­di­nar y cen­tra­li­zar, en or­ga­ni­za­cio­nes de au­toor­ga­ni­za­ción y lu­cha po­lí­ti­ca de ma­sas, a to­dos los sec­to­res que en­tran al com­ba­te!

Pe­ro ca­ma­ra­das, si bien la bur­gue­sía ha que­da­do es­tu­pe­fac­ta an­te es­te enor­me gol­pe de ma­sas, lue­go reac­cio­na­rá in­me­dia­ta­men­te, crean­do nue­vas tram­pas “an­ti-bi­par­ti­dis­tas” pa­ra di­sol­ver des­de aden­tro el com­ba­te de las ma­sas, co­mo lo vi­mos en Ar­gen­ti­na en 2001/2002. Tam­bién pre­pa­ra­rá, co­mo en to­do pro­ce­so re­vo­lu­cio­na­rio que ha co­men­za­do, y co­mo lo vi­mos en la pla­za de El Cai­ro, pro­groms y pustchs con­tra­rre­vo­lu­cio­na­rios.
¡Por co­mi­tés de au­to­de­fen­sa en to­das las pla­zas, ba­rrios obre­ros y es­ta­ble­ci­mien­tos! Es la con­di­ción pa­ra que los que re­cla­man y lu­chan en la “Re­pu­bli­ca de los In­dig­na­dos” ten­gan su guar­dia de se­gu­ri­dad, co­mo la tie­ne el ca­pi­tal fi­nan­cie­ro es­pa­ñol con la po­li­cía fran­quis­ta y mo­nár­qui­ca jun­to a sus tro­pas con­tra­rre­vo­lu­cio­na­rias, que ayer ma­sa­cra­ron en Irak jun­to a los car­ni­ce­ros im­pe­ria­lis­tas yan­quis, y que lo vol­ve­rán a ha­cer mul­ti­pli­ca­do por mil si se pro­fun­di­za el as­cen­so re­vo­lu­cio­na­rio de las ma­sas del Es­ta­do Es­pa­ñol.

¡Sa­lud re­vo­lu­cio­na­ria a vues­tra lu­cha!
Des­de Áfri­ca y Amé­ri­ca La­ti­na, don­de se en­cuen­tran las fuer­zas de la FL­TI, les pro­po­ne­mos que jun­tos im­pul­se­mos un lla­ma­do ur­gen­te a que to­dos los obre­ros in­mi­gran­tes -que son los que pri­me­ro han pa­de­ci­do en Eu­ro­pa, y en Es­pa­ña en par­ti­cu­lar, es­te mo­nu­men­tal ata­que; que han si­do de­ja­do fue­ra de los sin­di­ca­tos por las aris­to­cra­cias y bu­ro­cra­cias obre­ras (co­mo la ju­ven­tud sin tra­ba­jo, los ju­bi­la­dos, etc.); que fue­ron ex­pul­sa­dos a sus pue­blos es­cla­vi­za­dos y mo­rían co­mo pe­rros en el Me­di­te­rrá­neo- pue­dan par­ti­ci­par con su de­man­da y con su lu­cha co­mo com­ba­tien­tes de ho­nor en las pla­zas de la “Re­pú­bli­ca de los In­dig­na­dos”.
Es­pa­ña y su mo­nar­quía tie­ne un mu­ro de opro­bio en Ceu­ta y Me­li­lla, un cam­po de con­cen­tra­ción pa­ra con­te­ner el in­gre­so de es­cla­vos del mun­do se­mi­co­lo­nial. A ellos, la mo­nar­quía no tie­ne nin­gún pro­ble­ma en ha­cer­los in­gre­sar a Es­pa­ña cuan­do ne­ce­si­ta hun­dir el sa­la­rio de los obre­ros es­pa­ño­les. Pe­ro los ex­pul­sa cuan­do la ban­ca­rro­ta del ca­pi­tal fi­nan­cie­ro ya no pue­de ni si­quie­ra dar­le un ban­co en una es­cue­la o una ca­ma en un hos­pi­tal a los es­cla­vos del mun­do co­lo­nial y se­mi­co­lo­nial.
La “Re­pú­bli­ca de los In­dig­na­dos” ya ha he­cho su­ya esa de­man­da, con el gri­to de: “¡IN­MI­GRAN­TES, VO­SO­TROS SOIS EL MAR DE MA­DRID!” Mag­ní­fi­co. Es­ta con­sig­na de­be ser aplau­di­da por to­da la cla­se obre­ra mun­dial. Es una bo­fe­ta­da a to­das las aris­to­cra­cias y bu­ro­cra­cias obre­ras pe­que­ño­bur­gue­sas, guar­dia­cár­ce­les del mo­vi­mien­to obre­ro, pa­ga­das con las li­mos­nas que se caen de la me­sa del ca­pi­tal fi­nan­cie­ro y de las pan­di­llas im­pe­ria­lis­tas que arre­ba­tan su­per­ga­nan­cias a los pue­blos opri­mi­dos del pla­ne­ta, cu­yo gri­to en In­gla­te­rra fue de “¡Tra­ba­jo in­glés pa­ra los in­gle­ses!”, co­mo en Es­pa­ña fue de “¡tra­ba­jo es­pa­ñol pa­ra los es­pa­ño­les! …
In­sis­ti­mos, la cla­se obre­ra del Es­ta­do Es­pa­ñol ya ha he­cho su­ya es­ta de­man­da in­ter­na­cio­na­lis­ta, an­tiim­pe­ria­lis­ta y an­ti­ca­pia­lis­ta. Por eso en las pla­zas su­ble­va­das del Es­ta­do Es­pa­ñol es don­de se pue­de con­quis­tar la uni­dad de to­dos los sec­to­res de la cla­se obre­ra. ¡Ya es­tán las con­di­cio­nes pa­ra unir las fi­las de la cla­se obre­ra, pa­ra que arras­tre tras de sí a to­dos los sec­to­res opri­mi­dos por el ca­pi­tal fi­nan­cie­ro y las pan­di­llas im­pe­ria­lis­tas!
Los que nos rei­vin­di­ca­mos de la IV In­ter­na­cio­nal de­be­mos ser la avan­za­da de es­te com­ba­te, pues­to que es el que en úl­ti­ma ins­tan­cia coor­di­na y en­tre­la­za, tal cual un ner­vio sen­si­ble, los com­ba­tes re­vo­lu­cio­na­rios de Egip­to, Tú­nez, Si­ria, Li­bia, Bah­réin con los de Gre­cia, Is­lan­dia y Es­pa­ña, que hoy es­tán con­mo­vien­do al mun­do.
La pla­za su­ble­va­da ya co­mien­za a ser em­brio­na­ria­men­te con­ti­nui­dad de la Co­mu­na de Pa­rís, que pro­cla­ma­ba en 1871 que “to­dos los obre­ros del mun­do son ciu­da­da­nos de La Co­mu­na”.
¡A igual tra­ba­jo, igual sa­la­rio! ¡To­dos los in­mi­gran­tes ba­jo con­ve­nio co­lec­ti­vo! ¡Que ven­gan los re­pre­sen­tan­tes de Ben­ga­si, de Egip­to, de Tú­nez, de la Bo­li­via in­su­rrec­ta, de los es­cla­vos del es­te eu­ro­peo, a po­ner en pie co­mi­sio­nes en to­das las pla­zas de Es­pa­ña, pa­ra unir a los ex­plo­ta­dos en un so­lo com­ba­te y una so­la cla­se!
Es­to, ca­ma­ra­das, es una cues­tión de vi­da o muer­te, pa­ra que lo ha­gan su­yo los obre­ros y ex­plo­ta­dos de to­do el Es­ta­do Es­pa­ñol. Sus alia­dos son los es­cla­vos del mun­do se­mi­co­lo­nial. A ellos los opri­men, sa­quean sus na­cio­nes y los su­pe­rex­plo­tan las pan­di­llas im­pe­ria­lis­tas del Ban­co Bil­bao Viz­ca­ya, la Te­le­fó­ni­ca de Es­pa­ña, la Rep­sol, que aso­cia­dos al ca­pi­tal yan­qui se lle­van el pe­tró­leo y to­das las ri­que­zas de Amé­ri­ca La­ti­na, con lo que amon­to­nan enor­mes ri­que­zas y su­per­ga­nan­cias.

Los ca­pi­ta­lis­tas y los ban­que­ros no es­tán en cri­sis. Les so­bra su­per­ga­nan­cias, que ya le han sa­ca­do a la cla­se obre­ra es­pa­ño­la, ha­cién­do­le pa­gar el va­cia­mien­to de los fon­dos de los es­ta­dos, con los cua­les ya se co­bra­ron sus pér­di­das en Wall Street. Asi­mis­mo sus em­pre­sas, con el sa­queo de los pue­blos se­mi­co­lo­nia­les y con la su­pe­rex­plo­ta­ción de sus es­cla­vos, rea­li­zan enor­mes su­per­ga­nan­cias.
Es el mo­men­to en que en EEUU, así co­mo en la City de Lon­dres, Pa­rís y Ber­lín, el su­per­ca­pi­tal fi­nan­cie­ro y sus em­pre­sas trans­na­cio­na­les es­tán acu­mu­lan­do más su­per­ga­nan­cias, sa­quean­do a los pue­blos opri­mi­dos y ti­rán­do­le to­da su cri­sis a la cla­se obre­ra de los paí­ses cen­tra­les.
Los en­deu­da­mien­tos que de­ben pa­gar las ma­sas de los es­ta­dos im­pe­ria­lis­tas es el di­ne­ro que se han pues­to en el bol­si­llo los pa­rá­si­tos del ca­pi­tal fi­nan­cie­ro.
Es­to es lo que ne­ce­si­tan es­cu­char los ex­plo­ta­dos de la cla­se obre­ra es­pa­ño­la. Es­te es el ve­lo que se de­be co­rrer. La bur­gue­sía im­pe­ria­lis­ta tie­ne enor­mes for­tu­nas. So­bra pla­ta pa­ra sa­tis­fa­cer to­das las de­man­das de los ex­plo­ta­dos del pla­ne­ta. ¡HAY QUE EX­PRO­PIAR A LOS EX­PRO­PIA­DO­RES!

Los alia­dos de la “Re­pú­bli­ca de los In­dig­na­dos” son los obre­ros bo­li­via­nos com­ba­tien­do por el pan; son los obre­ros ve­ne­zo­la­nos, ar­gen­ti­nos, bra­si­le­ros, ecua­to­ria­nos, que bus­can rom­per el cor­sé im­pues­to por las bur­gue­sías “bo­li­va­ria­nas” de Amé­ri­ca La­ti­na, la­ca­yas de la mo­nar­quía es­pa­ño­la y sus in­te­re­ses en la re­gión.
Ya en Chi­le, se han su­ble­va­do 50.000 jó­ve­nes y obre­ros con­tra el pro­yec­to hi­droe­léc­tri­co Hi­droay­sén del mo­no­po­lio En­de­sa, en­fren­tan­do el sa­queo del agua y los re­cur­sos na­tu­ra­les por par­te de los pi­ra­tas im­pe­ria­lis­tas es­pa­ño­les; mien­tras la cla­se obre­ra bo­li­via­na y el pro­le­ta­ria­do de San­ta Cruz (en el sur de Ar­gen­ti­na), con su van­guar­dia los do­cen­tes y pe­tro­le­ros, ya com­ba­ten con­tra la Rep­sol.
Ya a la Pla­za de Ma­yo de Bue­nos Ai­res lle­ga el vien­to de la re­vo­lu­ción por “¡que se va­yan to­dos!”, con mo­vi­li­za­cio­nes de jó­ve­nes des­cen­dien­tes de es­pa­ño­les, que me­re­cen ser ma­si­fi­ca­das por los tra­ba­ja­do­res y la ju­ven­tud ar­gen­ti­nos pa­ra vol­ver a po­ner en pie la re­vo­lu­ción ar­gen­ti­na del 2001/2002.
En Es­pa­ña, las ma­sas, los tra­ba­ja­do­res y la ju­ven­tud, con su gri­to de “¡Nues­tros sue­ños no en­tran en vues­tras ur­nas!” en­fren­tan al ré­gi­men in­fa­me de la mo­nar­quía es­pa­ño­la, sus par­ti­dos y sus elec­cio­nes frau­du­len­tas de una de­mo­cra­cia que so­la­men­te sir­ve a los ri­cos. Los “sue­ños” de tra­ba­jo, sa­la­rio dig­no, sa­lud y edu­ca­ción de ca­li­dad gra­tui­ta pa­ra to­dos no en­tran ni en­tra­rán en nin­gu­na de las ur­nas de los go­bier­nos ca­pi­ta­lis­tas y sus de­mo­cra­cias pa­ra ri­cos de cual­quier país del pla­ne­ta.
La “Re­pú­bli­ca de los In­dig­na­dos” se en­fren­ta a la de­mo­cra­cia pa­ra ri­cos, mien­tras que com­ba­te y prac­ti­ca la de­mo­cra­cia obre­ra y de to­das las ma­sas en lu­cha. De­sa­rro­llar es­te pro­ce­so es avan­zar a po­ner en pie un ver­da­de­ro do­ble po­der, el po­der de la cla­se obre­ra y sus alia­dos de los sec­to­res arrui­na­dos del cam­po y la ciu­dad.
El com­ba­te en Es­pa­ña y en Amé­ri­ca La­ti­na es una úni­ca lu­cha con­tra los sa­quea­do­res de la Rep­sol, la Te­le­fó­ni­ca, etc. ¡Lla­me­mos jun­tos a una so­la lu­cha de la cla­se obre­ra del Es­ta­do Es­pa­ñol, del Nor­te de Áfri­ca y de los tra­ba­ja­do­res y pue­blos opri­mi­dos de Amé­ri­ca La­ti­na, pa­ra de­rro­tar al ca­pi­tal fi­nan­cie­ro im­pe­ria­lis­ta que des­tru­ye el tra­ba­jo y el sa­la­rio de la cla­se obre­ra del Es­ta­do Es­pa­ñol y lle­va a la bar­ba­rie a los pue­blos que es­cla­vi­za!
Des­de la FL­TI ha­ce­mos una mo­ción a la cla­se obre­ra mun­dial, so­bre to­do en Amé­ri­ca La­ti­na, sa­quea­da por Wall Street y los Bor­bo­nes: ¡Mar­che­mos a cer­car, en apo­yo a la “Re­pú­bli­ca de los In­dig­na­dos”, to­das las em­ba­ja­das de los Bor­bo­nes en Amé­ri­ca La­ti­na, pa­ra pro­cla­mar que só­lo se re­co­no­ce el po­der de los ex­plo­ta­dos de la “Re­pú­bli­ca de los In­dig­na­dos”! El gri­to de gue­rra de­be ser el de: ¡Fue­ra los Bor­bo­nes! ¡Ex­pro­pia­ción de sus em­pre­sas im­pe­ria­lis­tas en la re­gión! Es­to abri­ría una úni­ca lu­cha in­ter­na­cio­nal de la cla­se obre­ra de Amé­ri­ca La­ti­na jun­to a la cla­se obre­ra es­pa­ño­la y eu­ro­pea.

La mo­nar­quía, el re­pre­sen­tan­te más di­rec­to del ca­pi­tal fi­nan­cie­ro, opri­me y sa­quea no so­la­men­te al mun­do co­lo­nial y se­mi­co­lo­nial, si­no tam­bién a las na­cio­na­li­da­des opri­mi­das por el Es­ta­do Es­pa­ñol. La lu­cha con­tra la mo­nar­quía es in­se­pa­ra­ble de la lu­cha por el de­re­cho a la au­to­de­ter­mi­na­ción, e in­clu­si­ve a la in­de­pen­den­cia na­cio­nal, de to­das las na­cio­nes opri­mi­das por el Es­ta­do Es­pa­ñol y las pan­di­llas sa­quea­do­ras de la mo­nar­quía de los Bor­bo­nes.
Es­ta de­man­da y es­te gri­to, si sa­le de la Pla­za del Sol de Ma­drid, ma­si­fi­ca­rá in­me­dia­ta­men­te las pla­zas de to­das las na­cio­nes opri­mi­das por el Es­ta­do Es­pa­ñol. Lle­va­rá al má­xi­mo la lu­cha con­tra la mo­nar­quía, y per­mi­ti­rá com­ba­tir por la uni­dad de la cla­se obre­ra pa­ra con­quis­tar una Fe­de­ra­ción de Re­pú­bli­cas So­cia­lis­tas Ibé­ri­cas.

Ha­ga­mos un lla­ma­mien­to ur­gen­te a to­das las or­ga­ni­za­cio­nes de lu­cha de Eu­ro­pa a que, con la de­man­da de la “Re­pú­bli­ca de los In­dig­na­dos” cen­tra­li­ce­mos en una so­la lu­cha, des­de Por­tu­gal has­ta las es­te­pas ru­sas, el com­ba­te de la cla­se obre­ra eu­ro­pea.
¡Aba­jo Maas­tricht y la Unión Eu­ro­pea de las po­ten­cias im­pe­ria­lis­tas! ¡Fue­ra las ma­nos del Bun­des­bank y de­más car­ni­ce­ros im­pe­ria­lis­tas eu­ro­peos de las na­cio­nes del es­te eu­ro­peo que opri­men y so­me­ten jun­to a EEUU y el FMI!
Por­que la “Re­pú­bli­ca de los In­dig­na­dos” lle­ga­rá nue­va­men­te a Mos­cú y San Pe­ters­bur­go. Con su in­dig­na­ción, ha­rá sur­gir y re­sur­gir de sus ce­ni­zas los so­viets re­vo­lu­cio­na­rios de obre­ros y sol­da­dos ro­jos.
¡Vi­va la uni­dad de la cla­se obre­ra eu­ro­pea y mun­dial!
¡Hay que or­ga­ni­zar y pre­pa­rar una huel­ga ge­ne­ral re­vo­lu­cio­na­ria en to­da Eu­ro­pa!
El ca­mi­no no es otro -y la “Re­pú­bli­ca de los In­dig­na­dos” más tem­pra­no que tar­de lo com­pren­de­rá- que el com­ba­te por los Es­ta­dos Uni­dos So­cia­lis­tas de Eu­ro­pa.

Es­tas ban­de­ras han que­da­do so­la­men­te en ma­nos de los que com­ba­ti­mos por re­fun­dar la IV In­ter­na­cio­nal, ex­pur­ga­da de re­vi­sio­nis­tas, opor­tu­nis­tas y de los que la han pues­to a los pies de la bur­gue­sía.
¡Por un co­mi­té in­ter­na­cio­nal por la re­fun­da­ción de la IV In­ter­na­cio­nal, pa­ra com­ba­tir pa­ra de­vol­ver­le al pro­le­ta­ria­do y las ma­sas ex­plo­ta­das del mun­do la di­rec­ción que se me­re­cen pa­ra triun­far!

To­men es­ta car­ta co­mo un sa­lu­do. Se­pan que acom­pa­ña­re­mos vues­tra lu­cha.
Es­pe­ra­mos en­con­trar­nos pron­to, por­que ya es­ta­mos lu­chan­do jun­tos.

Secretariado de Coordinación Internacional de la Fracción Leninista Trotskysta Internacional

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