Siria - 9 de marzo de 2025
Alzamiento assadista en la costa, invasión sionista en el sur, bases yanquis en el norte...
Revolución y contrarrevolución en Siria
Una nación partida y ocupada, con un gobierno
regente del protectorado saqueado
¡Hay que aplastar a los restos assadistas y abrir los frentes contra sus jefes sionistas, comandados por Trump!
¡Fuera todas las tropas invasoras de Siria!
Solo la clase obrera puede reunificar la nación y
conquistar la libertad y la dignidad
Los últimos días fueron testigos de un alzamiento assadista en la zona de la costa siria (provincias de Latakia y Tartus). Comenzó en la ciudad de Jableh, donde un grupo armado de soldados assadistas y shabihas poco antes de la puesta del sol del pasado jueves 6 de marzo le tendió una emboscada a la nueva policía del gobierno de HTS causando una decena de muertos. En esa ciudad funciona un centro de entrenamiento militar alawita que siempre se mantuvo, aún tras la caída de Al Assad, protegido… por el mismo gobierno de Al Jolani.
Cuando Al Jolani asumió el gobierno le dio amnistía a todos los assadistas, los incorporó a su gobierno y a su ejército, les permitió que se queden con sus armas y con sus casas usurpadas... mientras las masas perseguían y en tribunales obreros y populares hacían justicia con los shabihas. Hoy, estos assadistas cobijados por el gobierno de Al Jolani, son los que se han alzado.
El alzamiento assadista busca mayores negocios para esa burguesía y profundiza la partición de Siria
Durante años, la burguesía alawita de Al Assad amasó enormes fortunas controlando el estado, su banco central e impuestos, la telecomunicación, el narcotráfico de coptagón, etc.; negocios que perdió cuando Al Assad fue expulsado de Damasco a manos de las masas revolucionarias armadas en diciembre pasado.
Sin embargo fue Al Jolani el que ocupó el vacío de poder y junto con los distintos sectores de la burguesía que estaban conectados política, económica o militarmente a Turquía puso en pie el “Congreso de Diálogo Nacional” no votado por nadie para discutir los negocios en una Siria que continúa partida y ocupada. La burguesía alawita no quiso entrar allí y usa otro método de negociación: el del alzamiento armado en su área con lo que profundiza la partición de Siria. Una partición en la cual el sionismo ha invadido y se ha quedado con el agua de las Alturas del Golán y las tierras ricas del Hourán, los yanquis con los pozos de petróleo, Turquía y Rusia con bases militares y negocios con sectores burgueses, mientras para las masas, solo hambre, miseria y carpas en medio de la nada.
Con Al Jolani al frente, las masas no pueden terminar de derrotar a los assadistas
Tras duros enfrentamientos, con centenares de muertos de ambos bandos, los assadistas no fueron derrotados todavía, ya que Al Jolani controla el frente para que solo vayan sectores reducidos de combatientes y el resto se manifiesten en marchas pacíficas bajo control. Así, está impidiendo que entren al combate las fuerzas de la revolución siria que en 10 días supieron derrotar a Al Assad, Irán, Rusia y las tropas mercenarias enviadas por la burguesía chiita libanesa en todos los lugares donde se encontraban en Siria.
Asimismo Al Jolani intenta capitalizar la situación a su favor con la falsa alternativa: “O aceptan mi gobierno tal como es y lo que tienen ahora, o sino vuelve Al Assad”. De esta manera, Al Jolani quiere avanzar en su objetivo de desarmar a las masas y que se constituya un estado burgués fuerte, con un “ejército único” bajo su mando, e impedir que se desarrolle la revolución. Quiere impedir una nueva irrupción de masas y por eso controla y reduce los frentes, y utiliza esta campaña para aplacar las protestas, huelgas, marchas, etc. que se venían realizando en toda Siria por el pan, por la vivienda, por trabajo, ya que toda protesta contra el gobierno podría ser acusada de “assadista”.
¡Las masas deben tomar en sus manos la lucha contra los resabios assadistas y por recuperar la nación! ¡Fuera todas las tropas invasoras! ¡Cada hombre un fusil!
Para derrotar el alzamiento assadista, es necesario que el conjunto de las masas que en diciembre pasado derrotaron a Al Assad, entren en combate con las armas en mano. Es necesario que entren los millones de refugiados al combate, expropiando a cada paso a la burguesía alawita multimillonaria y a los mercenarios de Irán y Hezbollah que se quedaron con casas expropiadas al pueblo sirio, recuperando así sus viviendas.
Al Jolani solo está usando pocas fuerzas y los combates se extienden, cuestión que utiliza para fortalecerse en el gobierno por oposición a los restos del assadismo… ¡Hay que derrotar los resabios assadistas completamente! ¡Cada hombre un fusil! ¡Hay que expropiar sin pago los bancos y las grandes propiedades de la burguesía alawita basharista, que ha robado durante años las riquezas del pueblo sirio a costa de la sangre de los trabajadores! ¡Fuera las bases rusas de Latakia y Tartus, aliados de los alawitas que masacraron al pueblo sirio durante la última década y media junto con el perro Bashar!
Para consolidar la victoria contra Assad hay que expulsar a todas las tropas asesinas que ocupan Siria y la llenaron de sangre. ¡Fuera las bases yanquis y turcas! ¡Por la derrota del sionismo ocupante del sur de Siria! ¡Fuera todas las tropas invasoras! ¡Recuperemos nuestra nación! ¡Recuperemos nuestras viviendas!
¡Recuperemos el petróleo, el agua, la costa, las tierras fértiles! ¡Expropiación sin pago de todos los pozos de petróleo ocupados por las Siete Hermanas imperialistas y las tierras ocupadas por el sionismo!
Solo así podremos recuperar nuestra nación y habrán fondos para reconstruir la vivienda y la infraestructura siria, conquistar el pan, trabajo digno para todos, un salario igual a la canasta familiar. Solo con tribunales obreros y populares podremos juzgar y castigar a todos los responsables del genocidio del pueblo sirio, sin matanza indiscriminada de civiles, mujeres y niños como sí lo hizo Al Assad con 600.000 de los nuestros.
¡Hay que poner en pie comités de refugiados para pelear por las viviendas! ¡Hay que poner en pie comités de obreros, campesinos pobres, estudiantes, soldados rasos y milicianos por localidad, región y coordinados a nivel nacional! ¡Todo el poder a los de abajo!
Solo un gobierno de obreros y campesinos, que represente los intereses de la mayoría del pueblo pobre y no de una minoría selecta de hombres de negocios, es quien puede garantizar todas nuestras demandas hasta el final.
Solo la clase obrera y los explotados sirios son los aliados de la resistencia palestina y el pueblo libanés ocupado y bombardeado por el sionismo y entregado y desarmado por Hezbollah y los ayatollahs iraníes. Es una pelea conjunta contra el sionismo y Trump, contra todos los lacayos de las burguesías de la región, y que no quede aislada la resistencia palestina. ¡Por la destrucción del estado sionista-fascista de Israel!
Revolución y contrarrevolución se ven la cara. Siria será revolucionaria obrera y campesina; o continuará en manos de los millonarios alawitas, sunnitas, druzos; saqueada por el imperialismo; ocupada por el sionismo y partida por todas las potencias extranjeras; y una nueva nakba caerá sobre las masas palestinas, en donde el sionismo volverá como el gran gendarme de los yanquis en la región.
Periódico "La Verdad de los Oprimidos"
de los socialistas de Siria y Medio Oriente
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