Períodicos Democracia Obrera
El Organizador Obrero Internacional

VISITE TAMBIÉN
LA PÁGINA DE LA FLTI

WWW.FLTI-CI.ORG

volantes
Suplementos DO
English
Portugués

04 de marzo de 2015

CHILE

El gobierno de la Bachelet y los golpistas de la Democracia Cristiana, sostenido por los "pacos de rojo", vende ilusiones a los explotados, pero mantiene el garrote de los generales pinochetistas bajo las órdenes de las transnacionales y Wall Street

Se profundiza la trampa de las “reformas” del gobierno la “Nueva Mayoría” para fortalecer el régimen pinochetista al servicio del saqueo imperialista, del TLC y el Trans-pacifico

El proyecto de “reforma laboral”: mantener el Código de Trabajo pinochetista y redoblar la opresión contra el movimiento obrero

¡Fuera las manos del estado burgués de las organizaciones obreras!
¡Los trabajadores nos organizamos como queremos!
¡Abajo el Código del Trabajo de Pinochet y la “reforma laboral” de Bachelet!
¡Abajo las mesas de diálogo!

¡Las direcciones del movimiento obrero y estudiantil, que se dicen combativas y dicen enfrentar a este gobierno de los explotadores, deben romper inmediatamente con las mesas de diálogo de la burguesía en el parlamento pinochetista!

¡No hay nada que discutir con los verdugos de los trabajadores
y el pueblo!

En la revolución de los '70, los obreros ya votamos cómo nos organizamos: con los cordones industriales, con los comités de pobladores y de soldados rasos

¡Que se vaya la burocracia irrepresentativa de los traidores de la CUT, carceleros del movimiento obrero a cuenta de las transnacionales!

√ Para defender a los obreros perseguidos y despedidos
√ Para unir las filas de los que luchan
√ Para que no nos expropien nuestros combates los verdugos del pueblo
√ Para terminar con la esclavitud
√ Para que el estado de los patrones y el congreso chileno, agencia de Wall Street, no se inmiscuyan en las asambleas y las organizaciones obreras
√ Para conquistar un salario digno
√ Para retomar la lucha por la educación pública y gratuita

HAY QUE ROMPER CON LA BURGUESÍA Y SU GOBIERNO

¡Hay que poner en pie un Congreso Nacional de las organizaciones obreras, estudiantiles y los campesinos pobres de Chile!

¡Basta de mentiras y "cortinas de humo"!
Los trabajadores y el pueblo chileno ya votamos desde nuestras luchas y en las calles:

¡Educación pública y gratuita!
¡Reenacionalizción sin pago y bajo control obrero del cobre!
¡Educación primero al hijo del obrero, educación después al hijo del burgués!


descargar PDF

04 de marzo de 2014

La verdadera cara del gobierno "socialista" de Wall Street y las transnacionales, de la Bachelet, los "pacos de rojo" del stalinismo chileno y los democristianos golpistas

El de la Bachelet es un gobierno para profundizar las condiciones de miseria y superexplotación de los trabajadores chilenos
ver más

DECLARACIONES ANTERIORES

Noviembre de 2014

Luego que el imperialismo y los explotadores lograron contener y desviar el combate revolucionario de la clase obrera y los explotados, gracias a la traición de sus direcciones…
Hoy el gobierno de colaboración de clases de la Bachelet, la Democracia Cristiana, el stalinismo y la burocracia de la CUT, agentes de Wall Street, avanza en imponer la trampa de sus “reformas”

SON “REFORMAS COSMÉTICAS” QUE QUIEREN CUBRIR DE “DEMOCRÁTICO” AL RÉGIMEN CÍVICO-MILITAR PINOCHETISTA DEL TLC Y EL TRANSPACÍFICO

VER DECLARACIÓN COMPLETA

04 de septiembre de 2014
La marcha llamada por la burocracia de la CUT el 4 de septiembre en apoyo a la “reforma laboral” del gobierno de la Bachelet…

Una marcha reaccionaria contra los trabajadores, al servicio del régimen cívico-militar pinochetista
ver declaración completa

Nada tienen que decidir los políticos de las transnacionales y los patrones sobre cómo nos organizamos los obreros. Nos organizamos como queremos, desde las asambleas de base, los comités de lucha y, como ayer, nos pondremos de pie con los cordones industriales

¡Que se vaya la Bachelet, sus amigos los golpistas de la Democracia Cristiana y los "pacos de rojo"!
¡Basta de régimen cívico-militar!

¡Juicio y castigo a toda la casta de oficiales asesina del ejército pinochetista!

¡Que vuelvan las barricadas! ¡Paso a la huelga general!

Como se gritó en Argentina en 2001 y hoy en México en el levantamiento de trabajadores, estudiantes y campesinos, en Chile hace falta...

¡Que se vayan todos y que no quede ni uno solo!

¡Paso a los cordones industriales!

 

A casi un año de la asunción del gobierno de la Bachelet, la DC, el PC y la burocracia de la CUT, continúan profundizando la trampa de sus “reformas”. Ha enviado al congreso el proyecto de “reforma laboral”, acordada por la burocracia de la CUT y el gobierno, con la cual buscan maquillar de “democrática” la feroz opresión y el máximo control del movimiento obrero a través del Código del Trabajo, ley impuesta con la sangre de la clase obrera bajo la dictadura del genocida Pinochet, para que los patrones sigan reglamentando cómo debemos organizarnos.

Se trata de una trampa y una estafa que las direcciones del movimiento estudiantil y el movimiento obrero sostienen abiertamente. El gobierno de colaboración de clases de Bachelet quiere sacar definitivamente de las calles la poderosa alianza obrero-estudiantil y popular que se sublevó en Chile desde 2011 con la demanda de “¡Educación Gratuita! ¡Educación primero al hijo del obrero, educación después al hijo del burgués!". Esta demanda del conjunto de los trabajadores, la juventud y los explotados conmovió el país de norte a sur en una lucha de masas, puesto que esa demanda chocó y choca de frente contra el saqueo imperialista, los negociados millonarios de la oficialidad pinochetista y es la demanda en defensa del salario obrero que en su mayoría es destinado para que los hijos de los trabajadores puedan estudiar, por eso era tomada en sus manos por miles de explotados.

La lucha de masas de la juventud, sus combates de barricadas, sus ocupaciones de liceos y universidades durante meses, el apoyo masivo y decidido de los trabajadores pusieron a cada paso a la orden del día la huelga general revolucionaria para derrocar a los gobiernos de Bachelet y Piñera y demoler todo el régimen cívico militar pinochetista para conquistar la educación gratuita y el cobre para los chilenos.
Fueron el stalinismo y las direcciones reformistas las que dividiendo cada lucha sector por sector y rompiendo la alianza obrera y popular, con sus mesas de negociación con el gobierno abortaron a cada paso la segunda revolución chilena y el surgimiento de los cordones industriales. El gobierno de Bachelet sostenido por todo el reformismo viene a intentar cerrar definitivamente esta situación.

Las reformas y mesas de dialogo son parte sustancial de este plan. Por ello, los trabajadores no podemos permitir que con su "reforma laboral" sean los patrones los que continúen diciéndonos cómo debemos organizarnos para luchar. Por eso no tenemos nada que discutir con el Parlamento de los explotadores, con el gobierno de la “Nueva Mayoría”, con las transnacionales imperialistas ni con esos rompehuelgas de la burocracia de la CUT, los guardianes del Código del Trabajo pinochetista. No le reconocemos a los explotadores que ellos legislen cómo debe organizarse el movimiento obrero. ¡Ellos se organizan con Obama y los parásitos de Wall Street para discutir entre ellos cómo mejor imponernos sus planes de miseria, hambre y esclavitud! ¡Los obreros nos organizamos como queremos y discutimos entre nosotros cómo los enfrentamos y defendemos nuestro trabajo y nuestro pan! Nuestra lucha es por la más absoluta independencia de las organizaciones obreras. ¡Fuera las manos del estado burgués de las organizaciones obreras!

Y la izquierda reformista se dedica a criticar los “aspectos negativos” de una ley pinochetista, semifascista, de control patronal y policíaco de las organizaciones obreras. ¡Han devenido en una izquierda asesora del régimen pinochetista!
Esta "reforma" al Código del Trabajo viene a garantizar la mayor bonapartización sobre las organizaciones obreras, mayor explotación y saqueo, lo necesario para imponer las condiciones del Pacto del Transpacífico, tal como lo intentaron hacer en Perú, como lo están llevando a cabo en Colombia y como lo hacen en México, asentado en un verdadero genocidio contra la clase obrera, los campesinos y la juventud explotada.
A no dudarlo que si este gobierno de colaboración de clases, con sus "reformas" no logra estabilizar la situación en Chile, se alistarán los sables de los generales pinochetistas como ya lo vimos en los 70, si el triunfo de la revolución proletaria no lo impide.

Esta izquierda reformista afirma por el contrario que esta reforma sería un “avance” a conquistar nuestras demandas. Inclusive hay corrientes marginales como el PTR que llegan a la aberración de plantear que las reformas de Bachelet hacen “honor” a nuestra lucha.

Mientras tanto, el FEL en su declaración del 25/1 titulada “La gran falencia de la reforma laboral y que mantiene incólume el Plan Laboral es la negociación colectiva y la ausencia del derecho a elegir el nivel al que se realizará” plantea: “En síntesis la reforma laboral es precaria y tramposa, a tal punto que la misma CUT en su último Consejo Directivo Nacional no tuvo consensos en cómo calificarla, pues hay aspectos a rescatar pero muchos más aspectos que rechazar”, para continuar afirmando: “los/as grandes ausentes de esta reforma en términos de participación han sido justamente los trabajadores y trabajadoras de Chile. En este escenario es fundamental desbordar con todas las fuerzas existentes los estrechos márgenes en que se quiere reducir la discusión sobre la reforma laboral”.
Por su parte la dirección de la Unión Portuaria el 6 de febrero sacó un comunicado planteando: “Es por esto que de manera urgente se debe analizar, discutir y corregir para que esta reforma sea un real aporte a los trabajadores”, y en la misma afirman que “La reforma debe hacerse para ampliar los derechos de los y las trabajadores, para mejorar la distribución de las ganancias de éstos con la empresa y no para proteger las utilidades de éstas últimas” y para garantizarlo le ruegan a la Bachelet que los deje participar del debate, diciendo que “La Unión Portuaria de Chile, en conjunto con otros sectores de trabajadores organizados aseveramos que es necesario que en esta reforma están presentes nuestras demandas y puntos de vista para que sea legitimada por nosotros, de caso contrario no podremos considerar que ésta sea una real reforma a favor de los trabajadores, ni aceptarla como tal.”

Estas direcciones quieren llevar a la clase obrera a discutir con el gobierno y el Parlamento la “reforma laboral”, es decir, que los trabajadores acepten que sean los patrones los que sigan estableciendo y reglamentando cómo deben organizarse los trabajadores.

Le dicen esto al movimiento obrero chileno que cada lucha seria que libró fue rompiendo en las calles con las malditas leyes del Código del Trabajo pinochetista (que la Concertación profundizó por ejemplo de la mano de la misma Bachelet con la ley del subcontrato en su mandato anterior) y organizándose bien lejos de los patrones, supervisores y encargados, y de sus sapos y rompehuelgas, porque saben bien cómo responde la patronal ante las luchas de la clase obrera: despidiendo a los activistas, imponiendo sus malditas “listas negras”, proscribiendo sus organizaciones combativas como hicieron con el Sindicato Nº2 de los portuarios de Mejillones porque reunía a contratados y eventuales, persiguiendo con sus matones y su justicia a los trabajadores, reprimiendo y encarcelándolos, e inclusive, asesinándolos como hizo la patronal de Azeta y Chilectra con el compañero Juan Pablo Jiménez hace dos años atrás.
Sentarnos en la mesa de negociación sería lo mismo a decir, en una huelga obrera, que el patrón debe entrar a la asamblea para discutir con él cómo organizar la lucha. Lo único que los trabajadores le permitimos votar a ese parlamento de patrones, agente de las transnacionales, sería una ley que diga que los trabajadores nos organizamos como queremos para luchar por nuestras demandas.

¡Estas corrientes y organizaciones deben romper ya su subordinación a la burguesía! De lo contrario serán cómplices del sometimiento de la clase obrera a los explotadores, sus instituciones y de la derrota que le están imponiendo. Lo que busca este gobierno con sus reformas no es más que maquillar de democrática la explotación y el saqueo del cobre por parte de las transnacionales imperialistas.

 

¡Los obreros ya votamos cómo nos organizamos: que vuelvan los Cordones Industriales!

¡Los explotados ya planteamos cómo conquistamos nuestras demandas!
Hoy más que nunca: ¡Educación Gratuita y de calidad YA! ¡Renacionalización sin pago y bajo control obrero del cobre!

¡Que vuelva el grito de los “pacos de rojo son los peligrosos”!
¡Abajo la burocracia de la CUT y toda la burocracia sindical y estudiantil! ¡Ellos no nos representan!
¡Hay que refundar al movimiento obrero de abajo hacia arriba!
¡Llegó la hora de imponer la ruptura de todas las organizaciones obreras y de lucha con el Parlamento de los explotadores, su régimen y su gobierno!

Hay otras organizaciones como la CGT o la CEPCH que han puesto en pie un “Comité por la Unidad Sindical”, llamando a enfrentar la reforma de la Bachelet. Como ellos plantean en su declaración del 1/2, hay que “rechazar de plano el proyecto de reforma laboral”. Pero este “Comité por la Unidad Sindical” no puede ser puesto al servicio de forjar la unidad solamente de los dirigentes de las organizaciones obreras, para que la base obrera continúe dividida. Peleando aislados, lo único que consiguieron los trabajadores de mano de la burocracia sindical y estudiantil fueron jalones de derrotas.
Esto más aún cuando este “Comité” agrupa a poderosas organizaciones que nuclean a sectores que fueron de los más combativos en la ofensiva del 2011, como los mineros contratistas de Rancagua, agrupados en SITECO. ¡Paso a la base obrera! ¡Hay que garantizar asambleas de base en todas las minas y sectores agrupados en el “Comité por la Unidad Sindical” para forjar la unidad de las filas obreras y votar delegados para poner en pie el tan necesario Congreso Obrero Nacional de todo el movimiento obrero, junto a los estudiantes combativos, los campesinos pobres y los explotados en lucha, para volver a poner de pie a los verdaderos dueños de Chile! La Unión Portuaria tiene toda la autoridad para, rompiendo con las mesas de diálogo, convocar a este congreso, retomando el camino marcado por el sindicato Nº2 de Mejillones, planteando la unidad de contratados y eventuales.

Los trabajadores debemos desconocer todas las leyes y Códigos que sean votados en esa cueva de bandidos del parlamento burgués donde se refugian corruptos como los del caso Penta, todos agentes de las transnacionales. Nosotros ya votamos cómo organizarnos: como lo hiciéramos en los 70, autoorganizándonos y poniendo en pie los poderosos Cordones Industriales, que unían a todos los trabajadores más allá de los sindicatos y los oficios a los que pertenecían.
Para lograr este camino hay que conquistar de forma urgente un Congreso nacional con delegados de base de todo el movimiento obrero y estudiantil para recuperar nuestro combate y preparar una gran lucha antes de que sea demasiado tarde, para derrotar las “reformas” bonapartistas de la Bachelet, para votar un plan de lucha para derrotar en las calles a la burocracia sindical y reabrir el camino a la Huelga General Revolucionaria para demoler el régimen pinochetista y su gobierno para conquistar la educación pública y gratuita, salarios dignos, la “renacionalización sin pago y bajo control obrero del cobre” y todas nuestras demandas, enfrentando a las transnacionales del Transpacífico y el TLC, a su gobierno y su régimen.

 

¡Que la dirección de la Unión Portuaria, la Confech y demás direcciones atadas a la “reforma laboral” rompan su subordinación a las “mesas de trabajo” de la burguesía y pongan todas sus fuerzas al servicio de unificar las filas obreras y estudiantiles!

¡Educación primero para el hijo del obrero, educación después para el hijo del burgués! ¡Abajo la Ley General de Educación! ¡Hay que refundar la ACES que “avanza y no tranza”!
¡Basta de “reformas” cosméticas! ¡Educación y salud públicas, gratuitas y de calidad para todas las familias obreras y explotadas!
¡Expropiación sin pago de todas las clínicas y de toda la salud privada para que los hijos de los trabajadores tengan la mejor atención médica!
¡Expropiación sin pago y quite de subsidios a todos los establecimientos educativos y universidades privadas y de la Iglesia!
¡Abajo la PSU! ¡Ingreso irrestricto a todos los liceos y universidades!
¡4 horas de estudio y 4 horas de trabajo, financiada por la patronal y el estado, para toda la juventud obrera! ¡Abajo las prácticas profesionales, con las cuales la patronal explota gratis a los hijos de los trabajadores!

 

Los trabajadores y explotados tenían y tienen razón: el cobre es la solución para la educación, la salud, el trabajo, el salario, la vivienda, la jubilación y todas las demandas de la clase obrera y el pueblo pobre. ¡Fuera las transnacionales! ¡Renacionalización sin pago y bajo control obrero del cobre! ¡Expropiación sin pago y bajo control obrero de todas las minas, fábricas, puertos, tierras, y propiedades en manos del imperialismo y la patronal esclavista! ¡Abajo la “Ley Reservada del Cobre” de los milicos pinochetistas! ¡Abajo el TLC y el Transpacífico! ¡No al pago de la fraudulenta deuda externa! ¡Fuera la base militar yanqui de Con Con! ¡Por el retiro de las tropas chilenas y de toda la Minustah en Haití!
¡Expropiación sin pago de todos los bancos! ¡Banca estatal única bajo control obrero para garantizar la condonación de las deudas, el otorgamiento de créditos baratos para la clase media arruinada y el campesinado pobre! De esta forma podremos garantizar jubilaciones dignas para todos los explotados. ¡Abajo las AFP´s! ¡Hay que expropiar a los expropiadores!

¡Hay que demoler el régimen pinochetista y todas sus instituciones! ¡Fuera el gobierno de la Bachelet, la "socialista" de los generales pinochetistas!

¡Abajo el Código del Trabajo! ¡Abajo la “reforma laboral” de la Bachelet! ¡Los trabajadores nos organizamos como queremos!
¡Qué vuelvan las asambleas de base, la democracia obrera, los comités de fábrica coordinados por ciudad, región y a nivel nacional! ¡Qué vuelvan los Cordones Industriales!
¡Disolución de la policía y todo el aparato represor del estado! ¡Abajo la casta de oficiales pinochetista! ¡Por comités de autodefensa de todas las organizaciones obreras y estudiantiles para defendernos de la represión del estado asesino!

Ayer, cuando el valor del cobre estaba por el cielo, las trasnacionales hicieron fortunas saqueando nuestra nación. Hoy las siguen haciendo, y nos quieren chantajear con que como bajó el valor del cobre, nos impondrán los despidos y tocarán los salarios de los trabajadores. No podemos permitirlo.
¡Reincorporación inmediata de todos los trabajadores despedidos de las minas (comenzando por los 5.000 obreros de Sierra Gorda), de los portuarios de Mejillones, del Transantiago! ¡Abajo las “listas negras”!

¡Los obreros no sólo no aceptamos un solo obrero despedido! Es más, peleamos por la reducción de la jornada laboral y un turno más en todas las minas, puertos, fábricas y centros de trabajo para que todos los trabajadores desocupados entren a producir, con un salario mínimo de $700.000 reajustable según la carestía de vida para todos los explotados.
¡Basta de trabajadores de primera y de segunda! ¡A igual trabajo, igual salario! ¡Abajo la subcontratación! ¡Fin al trabajo eventual! ¡Todos a planta permanente! ¡Tarifado único nacional de $50.000 en todos los puertos!

¡Estatización sin pago y bajo control de los trabajadores del Transantiago, el Metro y todo el transporte para garantizar transporte gratuito, seguro y de calidad para todos los explotados!

¡Plan de obras públicas, bajo control de las organizaciones obreras, al servicio de que todas las familias obreras y explotadas tengan las mejores viviendas, escuelas, hospitales e infraestructura!

¡Libertad a todos los campesinos de origen étnico mapuche y todos los presos políticos! ¡Basta de persecución, represión y cárcel contra los que luchan! ¡Tribunales obreros para juzgar y castigar a los milicos genocidas y a los asesinos de los mártires de ayer y de hoy como Juan Pablo Jiménez, Matías Catrileo, Rodrigo Cisterna, Alex Lemún y Marco Cuadra! ¡Abajo la Ley Antiterrorista y la Ley Interior de Seguridad del Estado!
¡Por una Red de Solidaridad Internacional por la libertad de los presos políticos del mundo y el juicio y castigo a todos los asesinos de los mártires obreros a nivel mundial!

Esta lucha contra el imperialismo que tiene planteada la clase obrera chilena y latinoamericana tiene a sus mejores aliados en EE.UU., donde la clase obrera de color y los trabajadores inmigrantes han entrado en maniobras de lucha contra Obama, el jefe de los negocios del Cono sur. Es más, los portuarios de la costa oeste paralizan los puertos que manejan la mayoría de las exportaciones e importaciones hacia Asia y el Pacífico, reclamando que hace meses que tienen atrasos salariales y el contrato de trabajo vencido. Este batallón poderosísimo de la clase obrera que se pone de pie, el que transporta las mercaderías del Pacífico comienza a enfrentar el tratado del Transpacífico en el corazón mismo de la bestia imperialista yanqui, poniendo en cuestión quiénes son los dueños y controlan el Pacífico. Es el mejor momento para que los portuarios chilenos, los mineros y toda la clase obrera vuelvan a recuperar la lucha que le robaron, de la mano de sus mejores aliados, la clase obrera norteamericana, junto a los explotados de México, Perú y todo el Pacífico.
Llegó la hora de ponernos de pie junto a la clase obrera cubana que está padeciendo la entrega definitiva de la revolución al imperialismo yanqui por parte del PC cubano, para enfrentar a los “pacos de rojo” del castrismo, los mismos que ayer entregaron la revolución de los Cordones Industriales y decenas de revoluciones en todo el continente, y hoy con la Bachelet comandan el ataque contra la clase obrera y los explotados chilenos.

¡Basta de “reformas”! ¡Paso a la revolución desde Alaska a Tierra del Fuego!
¡Chile y Cuba serán socialistas o serán colonias de Wall Street!

¡Hay que dotar a la clase obrera chilena de la dirección que se merece y necesita para triunfar! ¡Hay que refundar al trotskismo internacionalista en Chile! ¡Hay que refundar la IV Internacional de 1938!

El Cordonazo
vocero del Partido Obrero Internacionalista-Cuarta Internacional (POI-CI)

Integrante de la FLTI – Colectivo por la Refundación de la IV Internacional