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21 de octubre de 2015 

El PTS utiliza de forma antojadiza las Tesis de la III Internacional Comunista de Lenin y Trotsky sobre táctica y estrategia para justificar su sindicalismo

Las “Resoluciones políticas de la reunión de dirección nacional del PTS del 7 y 8 de febrero” son una verdadera guía de acción de todo sindicalista y por supuesto, para justificarse, esta corriente gramciana debe utilizar de forma antojadiza las Tesis de la III internacional.

Esta corriente utiliza una cita extraída de la “Tesis sobre táctica” y “Tesis sobre la estructura, los métodos y la acción de los partidos comunistas” con las cuales intenta hacer pasar por revolucionaria, su estrategia y programa reformistas en donde la clave de la política revolucionaria hoy según ellos, seria tal cual el siglo XIX, un programa basado en reivindicaciones “mínimas”. Que se da de frente y reniega no solo del programa de transición, sino con las mismas tesis de la III internacional a los cuales se refieren, pues ambas ligan íntimamente las demandas mínimas de las masas a la tarea de la lucha por la toma del poder. Pues justamente la tarea de los revolucionarios no es otra, que bajo las actuales condiciones de gravísima descomposición capitalista, que la de ayudar a las masas a encontrar el puente entre sus reivindicaciones actuales y el programa de la revolución socialista, única forma de resolver integra y efectivamente sus demandas.
Pero Veamos el texto del PTS donde incluye dicha cita y sus destacados:
 
(…) “Por ello, como se puede ver en las “Tesis sobre táctica” o en las “Tesis sobre la estructura, los métodos y la acción de los partidos comunistas”, ambas del Tercer Congreso (1921), insisten una y otra vez en proponerse ser “la voluntad de combate corporizada”, en participar de todas las batallas de la clase obrera “por mínimas y modestas que sean” sus reivindicaciones, en no limitarse a actuar con “agitación y propaganda” exterior a la clase obrera (destacados nuestros):
“Los partidos comunistas sólo pueden desarrollarse en la lucha, incluso los más pequeños de los partidos comunistas no deben limitarse a la simple propaganda y a la agitación”
“Nuestro trabajo de organización, tanto en los sindicatos como en los partidos, no debe apuntar a una construcción mecánica, a un aumento numérico de nuestras filas sino que debe estar compenetrado del espíritu de las luchas futuras. Solo cuando el partido, en todas sus manifestaciones y en todas sus formas de organización, sea la voluntad de combate corporizada, estará en condiciones de cumplir su misión en los momentos en que las condiciones necesarias para las mayores acciones combativas estén dadas”.
“la acción de los comunistas en el seno de los sindicatos adquiere una importancia decisiva. Ninguna crítica del partido, proveniente de afuera, podría ni siquiera en una mínima medida ejercer sobre las masas una influencia similar a la que puede ser ejercida por el trabajo cotidiano y constante de las células comunistas en los sindicatos, mediante un trabajo tendiente a desenmascarar y a desacreditar a los traidores y a los burgueses del tradeunionismo”.
“El peligro que siempre amenaza a un partido obrero que da sus primeros pasos hacia la transformación comunista es el de conformarse con la aceptación de un programa comunista, reemplazar en su propaganda la doctrina anterior por la del comunismo y sustituir solamente a los funcionarios hostiles a esta doctrina por comunistas”
“Solamente colocándose al frente de las masas obreras en sus constantes escaramuzas contra los ataques del capital, el Partido Comunista puede ser capaz de convertirse en esa vanguardia de la clase obrera, de aprender sistemáticamente a dirigir en los hechos al proletariado y de adquirir los medios de preparar conscientemente la derrota de la burguesía”.
“Los comunistas cometen un muy grave error si se amparan en el programa comunista y en la batalla revolucionaria final para adoptar una actividad pasiva y negligente, o hasta hostil, en relación con los combates cotidianos que los obreros libran actualmente para obtener mejoras aunque pequeñas, en sus condiciones de trabajo. Por mínimas y modestas que sean las reivindicaciones por cuya satisfacción el obrero ya en la actualidad está dispuesto a enfrentarse con los capitalistas, los comunistas nunca deben usarlo como pretexto para mantenerse al margen del combate. Nuestra actividad agitativa no debe hacer pensar que los comunistas son ciegos instigadores de huelgas estúpidas y otras acciones insensatas, pero en todas partes debemos merecer entre los obreros militantes el reconocimiento de ser los mejores camaradas de combate.”

Con los párrafos extraídos por la dirección del PTS se intenta convencer a los obreros que se pueden conquistar reformas en el capitalismo. ¿Por qué? Porque la dirección del PTS no dice que la lucha inmediata de las masas, ya sea por el salario, por libertad de expresión, etcétera, llevada hasta el final plantea el camino de la revolución proletaria. Es que cuando se abre un periodo de fuerte ataque capitalista, la lucha por el salario, contra la desocupación, entre otras, adquiere en sí mismo un carácter revolucionario y abre las condiciones de la revolución. ¿Por qué? Porque el capitalismo no las puede dar. ¿El PTS lo ha olvidado? No.

Justamente la “Tesis sobre la Táctica” de la III Internacional, que la dirección del PTS oculta, comienza alegando que “la nueva Asociación Internacional de obreros fue fundada para organizar acciones comunes de los proletarios de distintos países, cuyo objetivo común es: la destrucción del capitalismo, el establecimiento de la dictadura del proletariado y de una República Internacional de los Soviets con miras a la supresión completa de las clases y a la realización del socialismo, primer paso de la sociedad comunista.
Esta definición de objetivos de la Internacional Comunista, delimita claramente todas las cuestiones de tácticas a resolver y las establece en sus estatutos”. Mientras a pocos renglones remata afirmando que “la cuestión de la dictadura misma, como única vía que conducirá a la victoria esta fuera de discusión. El desarrollo de la revolución mundial mostró claramente que no hay más que una alternativa en la situación histórica actual: dictadura capitalista o dictadura proletaria”.

La dirección del PTS en sus fragmentos de citas utilizadas se ha cuidado muy bien de omitir esta cuestión esencial de la política marxista revolucionaria. Pues para esta corriente la lucha económica sigue siendo central por todo un período histórico, y la misma no choca contra el estado burgués y el sistema capitalista. Para la dirección del PTS se pueden conseguir mejoras y reformas a favor de las masas bajo el régimen capitalista actual. Ya la III Internacional, en el mismo texto sobre el cual la dirección del PTS extrae su cita nos dice (Combate y reivindicaciones parciales) “Toda la agitación y la propaganda, toda la acción del partido comunista deben estar empapados de este sentimiento de que, sobre el terreno del capitalismo, ningún mejoramiento durable de la situación de la masa del proletariado es posible; que solo la derrota de la burguesía y la destrucción del Estado capitalista permitirán trabajar para mejorar la situación de la clase obrera”.

Sigamos con las citas de las III Internacional que la dirección del PTS utiliza antojadizamente, que, como verán, son contrarias a la tesis que esta pretende presentar de que sin revolución, sin vencer a la burguesía, las masas pueden mejorar su existencia. “Los centristas no solo inducen a las masas en el error, al tratar de persuadirlas de que la socialización puede arrancar de las manos del capital las principales ramas de la industria sin que la burguesía sea vencida, buscan todavía desviar a los obreros de la lucha vital por sus necesidades más inmediatas, haciéndolos esperar un embargo progresivo de las diversas industrias una después de otra, después del cual comenzará la construcción “sistemática” del edificio económico. Vuelven así al programa mínimo de la social democracia, es decir a la reforma del capitalismo, que es hoy una verdadera tetra contrarrevolucionaria”.

Pues, aunque el PTS busque hacerle decir al marxismo lo que jamás dijo, toda lucha, por más mínima que sea la demanda exigida por las masas, plantea un choque abierto contra el gobierno, los planes económicos y las bases de este sistema putrefacto. Abre el camino a la lucha por la revolución obrera y socialista contra el capitalismo que ya no es capaz de satisfacer ni una de las demandas de las masas.

Por esto es que en Argentina, las demandas de aumento salarial, trabajo digno, el pase a planta permanente y bajo convenio del 60% de nuestra clase que trabaja en negro… son demandas mínimas, pero estas no pueden ser otorgadas por el gobierno y sus jefes de las transnacionales, mucho menos en el Parlamento mediante leyes. Es que son demandas que atentan contra los planes esclavistas y los modelos económicos que imponen los parásitos de Wall Street. Por eso para conquistar estas reivindicaciones hay que barrer con los gobiernos y el imperialismo; desarrollando una lucha política de masas que les ponga la rodilla en el pecho a los capitalistas y dar paso al inicio de la revolución.

Martin Guerrero.

 


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