República Democrática del Congo (RDC) - 10 de febrero de 2025
Se profundiza el ataque del grupo armado M23 y el ejército de Ruanda sobre la ciudad congoleña de Goma
Impulsando una sangrienta guerra fratricida y ejércitos privados, las potencias imperialistas se disputan el saqueo de los minerales del Congo
Las masas identifican a sus enemigos y atacan las embajadas de los países imperialistas
En el Congo se grita:
“¡Ladrones, fuera! ¡Mueran los imperialistas!”
Los padecimientos de las masas de la República Democrática del Congo no hacen más que agudizarse a manos de las transnacionales imperialistas que expolian esa nación, imponiendo terribles condiciones de esclavitud y hasta superexplotación infantil, con más de 60 mil niños trabajando en las minas, en condiciones similares o peores que a las del siglo XIX, a cambio de uno o dos dólares al día, con cientos de ellos muriendo por derrumbes y las condiciones infrahumanas a las que son sometidos, al igual que toda la clase obrera.
Congo es una de las naciones más ricas de África: representa entre el 70 y el 80% de la producción mundial de cobalto y posee el 80% de las reservas de coltán del mundo. Estos son parte de los llamados “minerales críticos” y son esenciales para la rama de producción de las tecnológicas en la fabricación de las baterías de dispositivos electrónicos y coches eléctricos, y también para la industria de guerra.
Además, Congo es el tercer mayor productor de cobre del mundo, solo superado por Chile y Perú, y posee uranio, oro, diamantes, estaño, tungsteno, etc.
Estos minerales son saqueados por las potencias imperialistas, centralmente de EEUU e Inglaterra (también a través de las mineras canadienses y australianas, asociadas al capital financiero angloyanqui) para sus empresas como Tesla (de Elon Musk), Apple, Google o Microsoft… Todo esto lo garantizan con el aval de la ONU y el gobierno de la RDC y con los más de 130 grupos armados, conformados por las empresas de las guardias de seguridad de las mineras y brazos armados de esas multinacionales, que custodian el saqueo imperialista. El grupo armado M23 (Movimiento 23 de Marzo) es uno de estos ejércitos privados que con el apoyo del gobierno de Ruanda viene interviniendo en la RDC para llevarse sus minerales y entra a sangre y fuego masacrando a obreros y a la población civil.
También el gobierno de los “empresarios rojos” del Partido Comunista Chino tiene cierta presencia en la RDC, de donde obtienen coltán y cobalto para abastecer a las transnacionales instaladas en China y a su propia industria tecnológica.
Las distintas potencias imperialistas se disputan el control de estas enormes riquezas minerales del Congo impulsando verdaderos genocidios, masacres, guerras fratricidas y conflictos armados desde hace más de tres décadas, que se han cobrado la vida de ¡6 millones de explotados!
Luego del feroz genocidio comandando por Francia y Bélgica en Ruanda en 1994, se sucedieron entre 1996 y 2003 las llamadas “guerras del coltán” en la República Democrática del Congo. Estas fueron verdaderos enfrentamientos fratricidas donde intervinieron también Uganda, Ruanda y otros países de la región, que fueron alentados por el imperialismo yanqui, inglés, francés, etc., azuzando a las distintas etnias, privilegiando a algunas por momentos como a los tutsi contra los hutus y alentando venganzas y masacres, para ellos quedarse con el botín preciado de los “minerales de sangre” del Congo.
Se profundiza la ofensiva del M23 y Ruanda sobre el este del Congo
Tres décadas más tarde, las masacres y choques armados continúan, siempre al servicio de la voracidad de las distintas empresas imperialistas. Esto es lo que explica el actual ataque en la RDC del grupo armado M23, que es respaldado y financiado por el gobierno burgués de Ruanda, encabezado por el presidente Kagame, que se disputa con los lacayos de la burguesía del Congo las riquezas saqueadas por las distintas potencias imperialistas.
El M23 es uno de los más de 130 ejércitos privados que poseen las empresas minerasen el Congo que, a fuerza de torturas, violaciones, masacres y todo tipo de vejámenes contra el pueblo, se dedican a defender los yacimientos de minerales y a garantizar a punta de pistola que niños, mujeres y hombres trabajen como esclavos en las minas. Las tropas oficiales del gobierno de RDC también son parte de estas masacres que día a día padece el castigado pueblo congoleño.
El M23 junto a tropas del ejército oficial de Ruanda, las llamadas “Fuerzas de Defensa”, viene actuando desde hace años en la provincia de Kivu del Norte, que está ubicada al este del Congo, es fronteriza con Ruanda y posee una enorme abundancia de yacimientos mineros.
A partir del año pasado, el M23 y el ejército de Ruanda recrudecieron su ofensiva en Kivu del Norte. Durante ese ataque, por ejemplo, tomaron y ocuparon los sitios mineros de Rubaya ubicados allí, una de las mayores fuentes de coltán del mundo.
Ahora, el 27 de enero, el M23 tomó Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte y la segunda ciudad más importante del país, apoyado por la intervención directa de tropas de las “Fuerzas de Defensa” de Ruanda.
Ello es un choque fratricida organizado y financiado por el imperialismo y sus ejércitos privados contrarrevolucionarios, cuando son las masas del Congo, Ruanda, Burundi, etc., las que unidas podrán sacarse de encima la explotación y el robo a mano armada de las potencias imperialistas y conquistarel pan, la independencia nacional y bienestar, que solo se logrará con la victoria de la revolución socialista.
El M23 junto a las tropas ruandesas se dedican a controlar esos territorios y a garantizar a sangre y fuego la extracción de minerales por parte de obreros, mujeres y niños, para luego transportarlos a Ruanda, desde donde las transnacionales se llevan el coltán, el cobalto, el oro, etc. robado al Congo, pagando menos impuestos. Por ello Ruanda, que no posee reservas conocidas de coltán, es el mayor exportador mundial de ese mineral estratégico. Pero claramente, es el imperialismo el que hace el mayor negocio de este “pillaje en negro” de las riquezas de la RDC, quedándose con los minerales contrabandeados desde el Congo a precios mucho más baratos.
Ruanda no tiene minerales y sin embargo ha firmado oficialmente un “memorando de entendimiento” con los carniceros imperialistas de la Unión Europea, encabezados por Francia, para a cambio de seguir financiando al régimen de Kagame, que este les garantice esta “cadena de suministros de minerales críticos”. Es decir, el gobierno de Ruanda es utilizado abiertamente por las transnacionales imperialistas para garantizar este saqueo.
Los piratas angloyanquis no se quedan atrás. Al igual que el Maastricht imperialista, se queda con los minerales robados por Ruanda y sus grupos paramilitares del Congo, a los que compran por monedas, mientras superexplotan y expolian directamente la RDC con sus mineras.
Las potencias imperialistas enfrentan entre sí a naciones, a grupos paramilitares e imponen masacres en masa de civiles para disciplinar a la fuerza de trabajo en una región devastada y así llevarse todas sus riquezas.
Todo esto lo realizan con la garantía de la cueva de bandidos de la ONU que mantiene en el Congo la misión de “cascos azules” más grande del mundo, llamada MONUSCO.
Ni hablar del gobierno del Congo: el presidente Tshisekedi es el encargado de imponer las condiciones infernales para los trabajadores esclavizados en las minas al servicio de la expoliación imperialista.
Como si fuera poco, los gobiernos cipayos de las burguesías negras de la región, como el del CNA de Sudáfrica, Burundi, Malawi, Uganda y Tanzania, intervienen en el Congo con tropas de sus ejércitos para defender los intereses de las mineras imperialistas yanquis, inglesas, francesas, belgas, etc.
Al día de hoy, continúan los enfrentamientos del M23 y las “Fuerzas de Defensa” de Ruanda con el ejército oficial del Congo, la ONU y las tropas de los países vecinos.
Los explotados del Congo son los que pagan esta política del imperialismo con padecimientos insoportables, hambrunas generalizadas, miles de muertos, cientos de miles de desplazados… Los cadáveres de los hombres, mujeres y niños asesinados en Goma se pudren en plena calle, mientras los hospitales están abarrotados.
De eso se trata los avances de las multinacionales tecnológicas en la economía-mundo capitalista: sus materias primas están manchadas con la sangre de los pueblos que oprimen y saquean. Esto mismo hace Cargill, que maneja el 80% del negocio de los alimentos a nivel mundial y con más de 100 de ejércitos privados controla Ghana con trabajo esclavo para llevarse el cacao, la materia prima clave para su negocio.
Este es el vil robo de las riquezas de África y los padecimientos inauditos de la clase obrera negra. ¡LAS VIDAS NEGRAS IMPORTAN!
El obrero negro en África, en EEUU y allí donde fue sacado como esclavo, peleó y pelea. Fue y es valiente. Combatió en África del Sur y todo el continente negro, en heroicas luchas de liberación que fueron expropiadas por la burguesía negra que sostiene a los países de África como colonias y semicolonias, rodeadas en un mar de obreros negros hambrientas. Pelea y peleó en EEUU, conmoviendo al imperialismo yanqui de sus cimientos, como sucedió en los combates por las vidas negras importan contra el gobierno de Trump ayer, y actuó como vanguardia de lucha en todos los combates decisivos del proletariado norteamericano.
Las masas del Congo responden y presentan batalla
Atacan las embajadas de las potencias imperialistas, marcando con claridad quiénes son sus principales enemigos
Los obreros y explotados del Congo, con certero instinto de clase, arremetieron a finales de enero contra las embajadas de las distintas potencias imperialistas, identificando con claridad que ellas son las responsables del brutal martirio que padecen.
Las masas ganaron las calles, realizaron manifestaciones, prendieron neumáticos, saquearon y quemaron las embajadas de EEUU, Francia y Bélgica, ubicadas en la capital Kinshasa, al grito de: “¡Ladrones, fuera!” “¡Muera los imperialistas!”. También atacaron las embajadas de Ruanda y Uganda y denunciaron la complicidad de todos los gobiernos burgueses de África y la estafa del SADC (Comunidad de Desarrollo de África Austral) que proclama un “alto el fuego”, mientras estos mismos gobiernos en sus países garantizan que las mismas transnacionales imperialistas saqueen sus riquezas sobre el hambre, la esclavitud y la muerte de la clase obrera y los explotados.
Para terminar con los genocidios y martirios del pueblo congoleño, ruandés y de toda la región:
¡Fuera el imperialismo de la República Democrática del Congo, de Ruanda y de todo el África negra!
¡El coltán, el cobalto y la enorme sobreabundancia de riquezas del continente tienen que estar para la clase obrera y los campesinos pobres de África! Ahí está la plata para sacar de la miseria y el hambre al castigado pueblo del Congo, de Ruanda y todo el continente negro, para conseguir trabajo digno, vivienda, salud, educación, etc.
¡Hay que expropiar sin pago y bajo control obrero a todas las transnacionales, yanquis, inglesas, belgas, francesas que roban todas las riquezas naturales y también la tierra! ¡Hay que expropiar sin pago y bajo control de los trabajadores todas las minas en manos de la burguesía china!
¡Fuera la ONU, todas las tropas de los gobiernos lacayos de África y los grupos de mercenarios del Congo!
¡Hay que desarmar a los grupos armados fascistas con los que las transnacionales masacran, esclavizan y martirizan a las masas!
¡Por el armamento generalizado del pueblo! ¡Milicia obrera y campesina!
Las burguesías negras fueron y son socias menores de los imperialistas en el saqueo de África. Ellas se volvieron millonarias administrando la expoliación de nuestras naciones sobre un mar de obreros y niños negros superexplotados y hambrientos. ¡Ninguna confianza en las cumbres de la SADC de estos sanguinarios gobiernos de las burguesías negras, sirvientes del imperialismo!
A pesar y en contra de las burocracias sindicales stalinistas que como en Sudáfrica miran para otro lado ante el genocidio en el Congo, ¡por un mismo combate de los explotados de todo el continente negro contra el imperialismo y sus gobiernos cipayos! Hay que poner en pie un movimiento antiimperialista de los trabajadores y las masas de todo el África negra y sus organizaciones de lucha que para triunfar y expulsar al imperialismo, lo debe dirigir la clase obrera acaudillando a todas las masas explotadas del campo y la ciudad, contra las burguesías negras que junto al stalinismo entregaron la lucha anticolonial a la salida de la Segunda Guerra Mundial para ser los mejores garantes del latrocinio del imperialismo como vemos hoy.
Hay que terminar con esas burguesías cipayas y sus regímenes antiobreros para imponer una República Negra Obrera y Campesina en la República Democrática del Congo y en Ruanda, y junto a nuestros hermanos sublevados en Mozambique y las masas de Níger, Somalia, Senegal, Kenia, Zimbabwe, Sudáfrica, Nigeria, Chad, Mali, Burkina Faso etc. conquistar una Federación de Repúblicas Negras Obreras y Campesinas del Centro y Sur de África que es la única que podrá sacar al continente negro de décadas y décadas de martirio y postración impuestos por el imperialismo y sus gobiernos lacayos.
La revolución socialista en África es la salida inmediata. No hay otro camino, salvo profundizar la barbarie, como vemos en el Congo.
Contra la traición de las burocracias sindicales y los partidos social-imperialistas de Europa, lacayos de los carniceros imperialistas que desangran las naciones del África negra, dejan morir a decenas de miles de esclavos negros en el Mediterráneo o los tratan como obreros de décima al interior de las potencias imperialistas, ¡que se levante el poderoso proletariado negro en África junto a los trabajadores negros de EEUU, Francia, etc., para junto a toda la clase obrera de las metrópolis golpear como un solo puño contra el imperialismo!
En los países imperialistas: “¡El enemigo está en casa!”. ¡Que los sindicatos y organizaciones obreras afilien a los migrantes y refugiados como miembros de honor, para que puedan pelear juntos a sus hermanos de clase en Europa y en todo el mundo por trabajo, vida digna, papeles y derechos para todos! ¡Una misma clase, una misma lucha!
Liga Obrera Internacional (WIL) de Zimbabwe, adherente a la FLTI |