Siria - 28 de enero de 2026
La III Internacional revolucionaria y los Pueblos de Oriente
La III Internacional revolucionaria llamó al Congreso de los Pueblos de Oriente de 1920 junto a partidos musulmanes y delegados de todas las repúblicas islámicas que luego constituyeron la ex URSS. En ese congreso, Zinoviev fue nombrado presidente y en su discurso de apertura, dirigiéndose a las masas musulmanas como un obrero revolucionario y no como un pequeño-burgués de la aristocracia obrera social-imperialista, dijo: “Nosotros no les preguntamos a ustedes qué religión tienen. Ya esperaremos convencerlos como comunistas. Solo le preguntamos, para marchar juntos, ¿son ustedes hombres que viven de su trabajo? ¿Pertenecen a las masas trabajadoras? ¿Quieren poner fin a la lucha entre los pueblos? ¿Quieren organizar una lucha contra los opresores? Para nosotros, eso es suficiente.” (Negritas nuestras)
Así respetaban los marxistas soviéticos a los pueblos que oprimía el zarismo y le disputaban los obreros de esos pueblos a las burguesías nativas musulmanas.
¡Y tener que soportar hoy que una izquierda basura los trate de “pueblos bárbaros”! A gente como ellos, Zinoviev los llamó “la personificación de la II Internacional traidora”.
Zinoviev continúa: “el socialista que contribuya directa o indirectamente a perpetuar la posición privilegiada de una nación a expensas de otra, que se acomode a la esclavitud colonial [como en Rojava hoy, N de R], que establezca una línea de distinción entre razas y colores en materias de derechos humanos [como llamarlos “jihadistas” o “terroristas del ISIS”, N de R], que ayude a la burguesía de la metrópolis a mantener su dominio sobre las colonias [el pacto con los yanquis, N de R] en lugar de apoyar la sublevación armada de estas, por ejemplo el socialista británico que no apoya por todos los medios posibles las sublevaciones de Irlanda, Egipto, India, contra la aristocracia londinense, ese ‘socialista’ merece si no ser fusilado, ser infame. Pero en ningún caso merece un mandato de confianza del proletariado.”
Así trataba el bolchevismo y la III Internacional a los “pueblos atrasados”, cuya autodeterminación se garantizó con los obreros tomando el poder en la URSS, a la que se incorporaron y de hecho fueron la vanguardia del Ejército Rojo para combatir a los generales británicos, alemanes y franceses.
Zinoviev continuaba diciendo en ese congreso: “Nos enfrentamos a la tarea de iniciar una verdadera guerra santa contra los capitalistas británicos y franceses.” (negritas nuestras)
¡Sí, llamó a hacer la Jihad! E insistió: “Camaradas, hermanos. Ha llegado el momento de organizar una verdadera guerra santa popular contra los ladrones y opresores. La Internacional Comunista se dirige hoy a los pueblos del este y les dice ‘Hermanos, los convocamos a una guerra santa, a una Jihad, en primer lugar contra el imperialismo británico.’” (negritas nuestras)
La tragedia de las masas de Medio Oriente es que en los países centrales se los trata de “jihadistas” y “atrasados” a los que se sublevan contra la opresión de los imperialistas yanquis, británicos, franceses, etc. ¡El atraso es el de ustedes, señores social-imperialistas! Ya ha corrido mucha sangre y no la pueden tapar. Surge del fondo de la tierra, como la lava de un volcán, y pasará por encima de ustedes. |